No importa lo que haga, cada persona está siempre representando el papel principal de la Historia del mundo.Y normalmente no lo sabe.
El Alquimista (Paulo Coelho)

dissabte, 29 de gener de 2011

Romance

Inmortalidad

Él va en contra dirección.
El pensamiento se cierra.
Él, piedra que no envejeze.
Y la mente ya no piensa.

Escapando a la lógica
la verdad se hace mentira.
La fría muerte lo elude,
la hermosa vida lo esquiva.

Condenado siempre a mirar.
La muerte, temor eterno,
odiada dama gélida.
Su más anhelado sueño

Río de corriente helada
que jamás llegarás al mar.
Suspiro de vida acabada
que nunca llegó a empezar

Mente en blanco, ojos cerrados.
Dolor, pena y desencanto.
Porque en mí, como en él siempre.
Hoy el tiempo se ha parado.

divendres, 21 de gener de 2011

                                                                    19 de Enero de 2011
  • El viento frío le arañó la cara. Ana cerró los ojos para evitar que las lágrimas que había estado conteniendo durante todo el viaje en barco se derramaran ahora. Tendría que estar cuatro días rodeada de frío y nieve, algo totalmente contrario a las calurosas playas con las que había soñado.
    -¡ Oh !- exclamó Mel mientras desenfundaba su cámara - ¡ Esto es precioso !
    Sintió la mano de Marck sobre su hombro.
    -Dale una oportunidad, abre los ojos.
    Ana los abrió, y el intenso color blanco del paisaje la obligó a cerrarlos momentáneamente.
    Las montañas, a lo lejos, estaban completamente cubiertas de blanca nieve, al igual que los árboles. Se giró para mirar el mar. El agua era completamente cristalina, y el sol reflejaba la nieve sobre su superfície, produciendo brillantes formas. Apretó los labios. Era precioso.
    -Bueno, vamos a ver, acabamos de desembarcar en lo que se podría decir que es la Patagonia Chilena, pero tenemos intención de enseñaros también la Patagonia Argentina.- El guía se había situado delante de los estudiantes, tres chicos y dos chicas, una venía a regañadientes, pero parecía que el paisage la había aplacado.
    - Nos encontramos en Valdivia, concretamente en la Región de Los Ríos. Hoy simplemente tenemos previsto hacer una ruta por esta zona. Para que os hagais una idea de cómo es este lugar.
    Estuvieron el resto del día andando, mientras el guía les explicaba todas las regiones que formaban Valdivia, y los animales y plantas típicas de la Patagonia en general. Ana ya había dejado de escuchar cuando el rápido “click” de la cámara de Mel le hizo levantar la cabeza.

  • Frente a ellos había un árbol grande, enorme, con las ramas cubiertas de pequeños cristales de hielo, y a los pies del árbol, una especie de conejo que se sacudía la nieve de la cabeza. El pelaje era marrón claro y las patas delanteras mucho más largas que las de los conejos que acostumbraba a ver.
    Aquella noche, Ana, con la mirada fija en el techo de su camarote tuvo la extraña sensación de que estaba justo dónde tenía que estar, y perdida como estaba en sus pensamientos apenas se dio cuenta de que el barco se movía.

                                               20 de enero de 2011

-Estamos frente a la entrada de una de las cuevas que forman la llamada Cueva del Milodón. Recive este nombre porque en ella fueron encontrados los restos de un gran animal herbívoro prehistórico, el Milodón- El guía se encontraba frente a una especie de pared montañosa- Evidentemente, a pesar de las muchas leyendas urbanas no os vais a encontrar a dicho animal, aunque he de deciros que hay trozos de hielo del tamaño de un brazo, así que nada de ruidos fuertes- miró brevemente a Mel- ni cámaras.
Ella lo miró desafiante pero la guardó dentro de su bolsa.
Ana ni tan siquiera reaccionó,estaba convencida de que sus manos estaban igual de frías que la nieve que había estado pisando.
Al entrar dentro de la cueva el primer pensamiento que tuvo fue de rechazo hacia el color marrón del interior de la cueva, tan en contraste con el blanco que se había acostumbrado a ver. Ese pensamiento la hizo reir. En los puntos en los que se unían las paredes rocosas crecían grandes estalactitas de hielo, que titilaban. Dio una mirada al interior de la cueva e inmediatamente se sintió terriblemente pequeña e insignificante, comparada con la grandeza de aquel lugar. “Nos creemos el centro del mundo y no somos nada...”
De golpe, por el rabillo del ojo vio el flash de Mel. Se giró, y la encontró subida encima de una roca fotografiando las estalactitas de hielo que sobresalian del techo.
Fue visto y no visto. La mano que tenía sobre la roca le falló, haciéndola resvalar y caer. La cámara golpeó la estalactita que estaba fotografiando, que le cayó sobre la pierna.
A Ana se le paró el mundo. Intuyó como los demás se acercában y formaban un circulo en torno a su hermana. Pero no vio, ni escuchó nada más. Arriba, en el techo, las estalactitas seguían titilando.
                                                                                          

21 de enero de 2011

-¿Estás muy enfadada conmigo?
Ana miró la pierna enyesada de su hermana y no contestó
- Sólo quería unas fotografias, ¡ nunca había visto el hielo tan azul !
-Pues ahora tampoco vas a verlo
Mel la miró brevemente antes de bajar la cabeza
-Lo siento...
Ana suspiró
-Ahora ya da igual, no podemos hacer nada.
-¿Puedes hacerme un favor? Llévate mi cámara y haz algunas fotos...
Ana se levantó pesadamente de la cama
-Lo intentaré.
Se encaminó hacia la puerta, y justo cuando posó la mano sobre el picaporte de la puerta escuchó de nuevo su voz.
-Ana...déjalo, no hagas ninguna foto, simplemente mira. ¿Sabes? Creo que acabo de darme cuenta de que algunas cosas son más hermosas precisamente porque no duran.

Ana se sentó sobre la fría nieve. Con ayuda del barco y de tres horas de caminata sin descansos habían llegado al famoso Mirador De Las Tres. Dónde había una vista que rayaba lo sobrenatural, y dónde les habían contado la leyenda de las tres hermanas que se ahogaron mientras lavaban la ropa.
Se estremeció sólo de pensar en que alguien pudiera meter las manos en esas aguas.
Después, habian descendido, y ahora se encontraban cerca del barco, para volver a Argentina y empezar el viaje de vuelta.
Pero aquello era precioso. El sol se estaba poniendo, y sus rayos provocaban en la nieve un color rosado impresionante, y sobre el agua sombras doradas.
Ella abrió mucho los ojos, intentando guardar para siempre aquel recuerdo, aunque claro, para siempre es sólo un momento.


                                                                                            22 de enero de 2011
Apretó con fuerza las manos desnudas sobre el frio acero de la barandilla. Estaba en el barco, de vuelta a casa.
Hacía ya un rato que el frío se había hecho más soportable, pero el viento seguía golpeándole la cara con fuerza.
Los trozos de hielo también se habían hecho cada vez menos frecuentes, y ahora tan sólo se veían uno o dos sueltos cada cierto tiempo.
Un chapoteo atrajo su atención hacia abajo, y tuvo el tiempo justo de ver una gran ballena de color oscuro sacando momentáneamente la cabeza sobre el agua.
-Es una Ballena Franca Austral.- dijo Marck a sus espaldas
Ella le sonrió.
-¿Cómo está Mel?
-Quejándose de no haber podido hacer fotos al mirador. Deberíamos entrar, o Mel volverá con la pierna rota y tú con una pulmonía.- dijo girándose.
Ana asintió. Miró por última vez el paisaje.
-Voy a echar de menos el blanco...- Dijo.
Y apretó de nuevo las manos sobre la fría barandilla.

diumenge, 16 de gener de 2011

La verdad, tarde o temprano, siempre acaba descubriéndose

 
Me encuentro en casa de un viejo amigo, inclinado sobre una hoja de papel arrugada y escribiendo con una pluma que deja caer demasiada tinta.
Estoy en arresto domiciliario y controlado por un brazalete de rastreo a espera de la extradición a los Estados Unidos o Suecia, aún por aclarar, sobre los días siete u ocho de febrero.
Siempre he pensado que la parte más difícil de cualquier cosa es el principio y el final.
Por lo que a mi final se refiere, está todavía por escribir, y en cuanto a mi principio...Bueno, empezó como empieza todo, a partir de una idea.

La fundación de wikileaks en 2006 no se escapa de esta conclusión.
Lo que provocó su fundación fue que por casualidad llegó a mis oídos el rumor de que fuerzas políticas y militares trasladaban a presos a Guantánamo, donde, por supuesto tenían total libertad de actuación. Eso me enervó. ¿Nadie se daba cuenta de esto? ¿O se daban cuenta y el miedo los callaba? A partir de eso decidí destapar lo que se dedicaban a hacer nuestros gobernantes, gente a la que nosotros mismos votamos y dimos el poder que utilizan.
Y así empezó todo, conseguimos tener infiltrados en varios sectores, incluidos los “servicios de inteligencia” de Estados Unidos, esos que se dedican a hacer que todo “parezca un accidente”.
Éramos un equipo de cinco personas, ¡cinco! Y destapamos más cosas que los medios de información más poderosos del mundo. Eso lleva a hacer una serie de preguntas inquientantes.
¿De verdad no descubrieron nada de todo esto? Entonces me planteo seriamente la capacidad de nuestros informativos. ¿O les daba miedo descubrirlo todo y tuvieron que esperar a qué nosotros lo sacáramos todo a la luz? Eso nos lleva de nuevo al principio.

Pero fue precisamente aquí donde empezó el problema.
Cualquier persona puede publicar en internet lo que quiera, y nadie puede recriminárselo o exigirle comprobaciones. Ahora sí, si los medios de información más poderosos del mundo, con una credibilidad mayor que una página perdida por la red, dan esa infomación por buena, por verídica, y la publican al mundo, la cosa ya no va bien.
En 2010, yo, como representante ante el mundo de wikileaks fui acusado de delitos de violación y abusos a dos jóvenes suecas que juro no haber visto en la vida.
Mis compañeros han amenazado, de manera que si a mí me pasa cualquier cosa, una información aún más comprometida de la que ya ha salido verá la luz.
Pero ellos ya nos han demostrado de sobra que pueden hacer lo que quieran, porque nadie tendrá el valor suficiente como para pararlos y decirles no.

Soy consciente de que puede pasarme cualquier cosa, pero por nada del mundo debéis permitir que eso os calle. El miedo jamás debe ser capaz de callarnos, y menos provocado por unas personas a las que nosotros entregamos el poder que tienen. Si nosotros no se lo quitamos, ¿Quién lo hará?.
Por eso, en momentos en que hay que elegir entre lo que está bien y lo que es fácil, acordaos de mí, porque a pesar de todo, incluso ahora, yo no tengo miedo.
Porque como alguien dijo una vez debajo de la piel se esconden unos ideales, y los ideales son a prueba de balas.
           “La verdad prevalecerá”
                                                                     The truth will go out

                                                                        Julian Assange

http://es.wikipedia.org/wiki/Julian_Assange